El tomate es originario de América del Sur, más aún podemos decir que es propio de las laderas de los Andes. Su cultivo se desarrolló fundamentalmente en México y actualmente se consume en todo el mundo.
Un estudio realizado recientemente en Escocia demuestra que las semillas de los tomates evitarían la formación de plaquetas en la sangre. Como podemos ver, puede que el modesto tomate cumpla un rol importante en la salud de nuestro aparato cardiovascular.
Esta palabra tan utilizada en los últimos tiempos, significa simplemente “sustancias químicas en las plantas”. Actualmente se estudian cientos de ellos, ya que podrían tener algún efecto benéfico sobre la salud humana. Son sustancias presentes en ciertos alimentos, como las verduras y frutas frescas, que no tienen nada que ver con las vitamina, ni con los minerales, y que en los alimentos mencionados cumplen variadas funciones: protectora, color, aroma, sabor, etc.
Si usted es argentino, y después de la locura de estas últimas semanas no está "del tomate" (loco), no me diga nada: lo comprendo, todos estamos igual. Pero en este caso me refiero al tomate de verdad.